
En el oasis de Karakum, apareció esta raza de caballos aproximadamente hace más de tres mil años, dando nacimiento a otras razas. Es un verdadero caballo del desierto, y jamás se ha dejado influir por otra raza. Los jinetes de Turkmenia los utilizan para carreras y competencias deportivas por sus innegables condiciones de vigor y resistencia. Los rusos gustan de esta raza por su magnifico pelaje con rayas plateadas, reminiscencia de clase de galgo.
Se cría en los desiertos de Turkenistán desde tiempos muy lejanos, naturalmente en sus espléndidos oasis. Hace 3000 años en Ahskabad se celebraban competencias de caballos de este tipo, se conoce poco de su origen, convirtiéndolo en un animal místico.
Akhal-Teké es un caballo de carreras y es por ésto que es muy apreciado en todo el mundo, tiene un pelaje muy fino, su piel demasiado delgada, su cola es larga y de pelos sedosos, sus extremidades posteriores son largas y muestran gran potencia en los corvejones, ésto hace de él un caballo elegante de gran visualidad.

